Me tiro a una clienta perezosa en el gimnasio.

juancar9 / 30:38 /
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Una morena me contrató como entrenador personal en el gimnasio y estaba tan buena que aproveché los ejercicios para tocarle el culo todo lo que pude.
No paraba de quejarse, así que le bajé las bragas y le comí el ano a ver si se callaba. Ocupé su boca con mi polla y me la follé sobre las máquinas hasta correrme en su cara.


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